• DESTINO
    • A Coruña
    • Badajoz
    • Cambrils
    • Ciudad Real
    • Lanzarote
    • Logroño
    • Lleida
    • Madrid
    • Menorca
    • Murcia
    • Ourense
    • Pamplona
    • Sant Carles de la Ràpita
    • Segovia
    • Sevilla
    • Tenerife
    • Valencia
    • Valladolid
    • Vinaròs
    • Zaragoza
  • NOCHES
    • TODAS
    • 1 noche
    • Entre 2 y 3 noches
    • Entre 4 y 6 noches
    • Más de 7

El paso de los romanos

Para los romanos, España fue granero, almazara y bodega. Estos pueblos descubrieron la posibilidad de almacenar y producir los cereales en graneros, especialmente el trigo; la almazara para surtir a la capital del Imperio de los mejores aceites de la península y  las bodegas, que proporcionaban variados vinos. Los romanos también se aprovecharon de la pesca enviando a Roma las ostras del Delta del Ebro envueltas en nieve de los Pirineos, así como de la carne de los cerdos criados en las dehesas españolas de los que obtenían deliciosos jamones y embutidos. Los fenicios, buscando nuestras costas para establecer sedes comerciales, plantaron olivos en nuestras tierras, siendo hoy en día una referencia en nuestra agricultura y un componente esencial de nuestra cocina, cultura y economía.


El legado árabe y judío que aún perdura

Siglos más tarde llegaron los árabes con sus novedosas técnicas agrarias introduciendo una gran variedad de hortalizas y técnicas de regadío que todavía se utilizan hoy en día. Maestros en el desarrollo de la agricultura, convirtieron a España en una potencia mundial en cítricos. Crearon industrias y desarrollaron la base de la repostería aun presente en nuestros días. Los árabes nos legaron recetas como las del tajín (precursor de nuestro cocido) los escabeches, las albóndigas, el mazapán, los siropes y las especias.

Los judíos también dejaron huella en la península con los garbanzos y los dulces de almendras como los panellets catalanes que se pueden encontrar en mercados del norte de África o la tradicional tarta de Santiago, herencia de un postre típico de la Pascua judía.


Los frutos del Nuevo Mundo

Tras la expulsión de árabes y judíos llegó la conquista de América. Este descubrimiento dio un soplo de aire fresco a la cocina española. Los alimentos que allí se encontraron se repartieron por toda la península, a la vez que se llevaban al Nuevo Mundo muchos cultivos como la vid, el olivo o el trigo. Aprendimos a secar y moler el pimiento para fabricar el pimentón o páprika, convirtiéndose en un condimento indispensable en muchos puntos de nuestra geografía. 

  • Legado

    Cruce de caminos, se puede decir que España es el reflejo de la huella que dejaron los pueblos que en su día habitaron la península influyendo tanto en las tradiciones como en la gastronomía. Tres etapas definen el paso de estos pueblos por la península: la llegada de los romanos, la influencia de árabes y judíos y la despensa del Nuevo Mundo.

USO DE COOKIES

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar su experiencia y nuestros servicios, así como mostrarle, desde nuestro sitio web o los de terceros, publicidad basada en el análisis de sus hábitos de navegación. Si continua navegando, consideramos que acepta su uso.
Puede obtener más información en nuestra Política de Cookies.